La leche como fuente de calcio, ¿estrategia de marketing?

La leche como fuente de calcio, ¿estrategia de marketing?

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El estómago no puede digerir la leche, y con el tiempo se pega al intestino, formando una costra que puede ocasionar enfermedades.
El estómago no puede digerir la leche, y con el tiempo se pega al intestino, formando una costra que puede ocasionar enfermedades. Foto: Fernando Messino

Parece inofensiva y hasta un alimento rico y sano. Denominada la “reina del calcio”, la variedad de leches crece día a día. Pero algunos no la toleran, y muchos especialistas la critican.

Muchos médicos de la salud y especialistas alternativos dicen que los números de personas con intolerancias y alergias a la lactosa están en aumento, una muestra de que la leche no es buena para nosotros. Pero otros afirman que es uno de los alimentos más completos, fuente natural de calcio, proteínas y aminoácidos esenciales para nuestra dieta. Algunos expertos van más allá y desaconsejan tomar este alimento porque es un producto animal que perjudica al cuerpo humano, y es antinatural su consumo luego de abandonar el amamantamiento.

Realmente nuestro estómago no está adecuado para este alimento. Existen dos enzimas, la renina y la lactasa, que son las encargadas de descomponer y hacer digestible la leche de vaca. Dichas enzimas, en casi todos los seres humanos, dejan de producirse alrededor de los tres años. Cuando la leche entra al organismo y no encuentra dichas enzimas, el estómago realiza esfuerzos considerables por digerirla, y a pesar de ello no consigue asimilarla del todo. Entonces la leche se queda en los intestinos, adherida como una especie de pasta difícil de remover. Con el tiempo, estas adherencias se fermentan, se secan, se hacen una especie de costra que, con los años, da lugar a severas enfermedades, entre las cuales encontramos problemas de la tiroides, diabetes, alergias de todo tipo, intolerancia a ciertos alimentos, excesos de flemas y mucosidades, tos y catarro, etc.

Datos a tener en cuenta:

  • La leche de vaca ya no es la leche de hace años. Actualmente contiene muchos químicos, hormonas, pesticidas, antibióticos, etc.
  • La leche se vuelve ácida en el cuerpo humano debido al calor del organismo y a que tiene que pasar mucho rato ahí dentro por su dificultad de digestión
  • La leche que no está pasteurizada es muy peligrosa, ya que fomenta las bacterias.
  • La leche pasteurizada a altas temperaturas pierde casi por completo todos sus nutrientes y la grasa animal se satura, lo que la hace dañina y perjudicial para la salud.

¿Realmente necesitamos beber leche?

Responde el experto de alergias Jonatán Brostoff, profesor y autoridad en alergias e intolerancias del alimento, del King’s College, Londres.
Él dice, “nos programaron para leche de vaca”. Somos la única especie que continúa bebiendo la leche después de que hayamos parado el amamantamiento, y somos la única especie que bebe la leche de otras especies.

Una de las causas de por qué los seres humanos pueden ser intolerantes es que no producen lactasa o enzima del azúcar de la leche. Profesor Brostoff dice que 75% de la población del mundo -encontrada principalmente en la India, África y China- no producen esta enzima después de los 11 o 12 años, haciéndolos intolerantes a la leche. “El ser intolerante a la leche es normal,” dice Brostoff. “Es solamente en Europa occidental y América que podemos tolerar la leche, siendo adultos debido a una mutación genética.”
Si la mayoría de los seres humanos somos intolerantes a la lactosa, el profesor Brostoff apoya la idea de eliminarla de la dieta. “La gente puede sufrir  de dolores crónicos o de un estómago hinchado por años y pensar que es normal. Pero cuando no consumen más leche se sienten mucho mejor.”

La jefa dietista en el Hospital Real de Brompton, en Londres, Isobel Skypala, dice que necesitamos beber la leche como parte de una dieta equilibrada sana y que no debe faltar dentro de los alimentos básicos. “Algunas personas pueden decidir no beberla -como los vegetarianos- pero no aconsejaría a alguien eliminarla de su dieta a menos que haya una razón válida, como una alergia diagnosticada.”
Skypala tampoco está de acuerdo con los reemplazos de la leche en la dieta. Ella cree que cortarla causa una mayor confianza en otras fuentes de alimento, tales como leche de la soja. Y actualmente se está viendo una mayor incidencia de alergias a la soja, accionada posiblemente por una exposición creciente a esta alternativa como sustituto de la leche. La dietista afirma que si se desea estar sano, no se debe eliminar ningún grupo de alimentos. Aunque el calcio se puede encontrar en otras fuentes, ella dice que la leche sigue siendo la fuente más rica.

Las mujeres necesitan tener particular cuidado sobre la eliminación de la leche debido al riesgo de osteoporosis, en especial después de los 50 años. Pero la leche también contiene la vitamina B6, esencial para formar las nuevas células de sangre; vitamina B2 para la energía, zinc para piel y ojos sanos como para el sistema inmune.

Si no quiero leche ¿qué consumo?

Entre los derivados de la leche se encuentra la mantequilla, el queso, la crema, y el yogurt. Es difícil cuando uno está acostumbrado a estos alimentos, quitarlos de la dieta, sobre todo cuando hemos crecido bajo una cultura alimenticia que nos acostumbró a estos alimentos.

A continuación te presentamos una serie de consejos para que puedas sustituirlos, pero debes saber que tu cuerpo no necesita estos alimentos en lo absoluto. Si tienes una dieta equilibrada, puedes eliminarlos. Si eres una mamá o un papá interesado en que tus hijos estén sanos, puedes seguir los mismos consejos sin ninguna preocupación.

  • Sustituye la leche de vaca por lácteos de base vegetal. En la actualidad existen muchos productos, ya sea en polvo o líquida que la promueven.
  • El yogurt tradicional puedes sustituirlo por los que venden en las tiendas naturistas o por búlgaros.
  • El queso de vaca puede ser sustituido por el famoso Tofú, el cual puedes preparar en diversas recetas y tiene una consistencia parecida al queso.
  • Si sientes mucho antojo por un queso hecho con leche vacuno, prefiere el de panela, el requesón o el queso blanco (fresco). Procura que no sean muy salados.
  • El brócoli, las nueces, las verduras de hoja verde oscura, el amaranto, la miel, la avena, la naranja, el polen, la alfalfa, la levadura de cerveza, el coco, las almendras son alimentos ricos en calcio.
    Las almendras son ideal para los niños, mezcladas en un licuado de frutas por las mañanas antes de ir a la escuela.
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