Aquí te ofrecemos 5 opciones fáciles para utilizar el Kale o col rizada en tu alimentación o dieta. Toma nota!
El Kale es una verdura que esta de moda, pero realmente otorga muchos nutrientes y sabor. Rinde enormemente cuando se maneja correctamente. Desde snacks fritos caseros hasta sopas, aquí hay cinco formas de comerlo!
Cinco formas para comer Kale
1- Kale cruda, en ensalada
No es necesario cocinarlo para disfrutarlo. Si lo corta en tiras muy finas, será una gran ensalada. Su textura rugosa y su sabor ligeramente amargo son la combinación perfecta con limón y/o un queso salado picantón…
2- Kale cocido y hervido
Si deseas una textura de Kale suave y sedosa. Para conseguirlo así, lo mejor es hervirlo (o rehogarlo). Como cualquier vegetal de hoja, se sumerge en el agua hirviendo hasta que esté tierna. Luego se escurre y listo.
Al vapor, mantiene mejor sus beneficios saludables y también su textura es más firme y agradable. Si la idea de las verduras hervidas te suena demasiado aburrido, no temas. En realidad, quedan deliciosos!
3- Kale en jugo o licuados
Esta col licuada con otras verduras o frutas es la forma más nutritiva ya que todas las vitaminas se mantienen y las enzimas naturales siguen activas. Es fácil de preparar. Se lavan bien las hojas, sin tallo y directo a la licuadora o juguera con los otros ingredientes.
Por ejemplo, una bebida detox: kale con apio, pepino y un poco de jengibre.
4- Kale en una sopa
No se deshace en hilos húmedos como las espinacas. Aquí un ejemplo:
Sopa de Kale y Manzana:
Lavamos y picamos las hojas de kale (un manojo). En una sartén grande a fuego medio, salteamos con oliva (opcional agregar panceta) -evitar que se pegue a la sartén el kale- por unos 5 minutos. Luego, 2 tazas de caldo de pollo, baje el fuego a medio-bajo y cocine, revolviendo ocasionalmente, durante unos 10 minutos.
Transfiera la mezcla a una licuadora; o mezcle con una licuadora de inmersión. (Llene la licuadora no más de la mitad; haga puré en dos lotes si es necesario).
En la misma sartén a fuego medio, caliente aceite de oliva con media cebolla con un poco de sal, revolviendo durante unos 3 minutos. Agregue una manzana picada y cocine, revolviendo ocasionalmente, durante 5 minutos, o hasta que la manzana se ablande y la cebolla esté transparente. Agregue el caldo restante (2 tazas).
Combine la mezcla de manzana y cebolla en puré con la mezcla de Kale y bata para combinar. Si la sopa parece demasiado espesa, agregue más caldo o agua hasta que alcance la consistencia deseada.
Vuelva a calentar si es necesario y sirva con queso mascarpone o yogur natural y pimienta negra.
4- Kale salteada
Lavamos y cortamos hojas y tallos. Podemos cocerlas previamente al vapor o directamente saltearlas, o incluso sofritas sobre fuego fuerte. Con condimentos o combinado con otros vegetales, pero siempre con un buen aceite de oliva.
Por ejemplo, combina muy bien con todo tipo de pastas, no se marchita demasiado ni pierde su textura cuando se cocina con ella.
Tallarines con tomate y Kale:
Hervimos 350grs de tallarines. Mientras tanto, en una sartén amplia con un poco de aceite de oliva, añade ajo laminado cuando esté caliente, para que lo aromatice. Puedes añadir pimienta de cayena si quieres aportar picante. Incorpora enseguida 450grs de tomates cherry y punñado de castañas de cajú, y baja el fuego a temperatura media, añade sal y saltea los tomates unos minutos.
En unos tres minutos añade el kale limpio y troceado, añade también hojas de albahaca picadas y condimenta a gusto. Cuando la col rizada haya reducido su volumen, se podrá añadir los fideos.
Pase la pasta escurrida directamente a la sartén, un chorrito de aceite de oliva y queso brie troceado. Mezcla bien y emplate.
Ensalada tibia (foto)
Zapallo cortado horneado con kale salteado con oliva y ajo.
5- ¡Como snack tipo papas fritas!
Sí, lo único que tienes que hacer es meter unas hojas al horno con aceite de oliva y sal, ¡y hornear! El resultado son chips de kale adictivamente crujientes y saladas. ¡Tienes que probarlas!