¿Alguna vez te has puesto a pensar que quizá las enfermedades tienen un mensaje para ti y que esconden mucho más de lo que vemos a simple vista?
Desde un punto de vista psicológico, la enfermedad puede ser la “punta del iceberg” de otras situaciones que te llevan al estado de malestar que estás padeciendo hoy.
El efecto del estrés en las enfermedades
Sin entrar en relaciones como lo ha hecho la biodescodificación o la medicina china de qué emoción o vivencia traumática puede estar relacionada con cada enfermedad – sin entrar en ese mundo-. Desde ya te puedo decir que seguramente el estrés fue el precursor de que se desarrollará el padecimiento con el que estás. Por lo tanto, la primera enseñanza escondida aquí es qué me llevó a elevar mis estados de estrés y qué decisiones tengo que tomar para tener una mejor calidad de vida.
El estrés genera en el cuerpo
El cortisol es la conocida hormona del estrés, que cuando está en nuestro cuerpo por breves momentos ayuda a que estemos activos, el problema es cuando el cortisol permanece. Esto hace que exista inflamación, entonces es gatillante de enfermedades autoinmunes y dolores en general y baja nuestro sistema inmune, lo que nos hace más proclives a contagiarnos con cualquier enfermedad.
Estrés Emocional
El estrés no sólo deriva de los problemas en el trabajo o en el estudio, tu situación financiera u otros aspectos con los que se le asocia – que sin duda son situaciones de alto malestar y sufrimiento si uno no las sabe gestionar, situaciones difíciles-.
El estrés también puede ser estrés emocional derivado de la mala gestión de tus emociones. Tristezas no expresadas, rabias contenidas, dolores y alegrías vividos en solitario. Es de sabiduría popular por ejemplo algunos dichos “ se murió de pena” “Le dió x enfermedad por la dura experiencia que le tocó vivir”
Y acá hay una segunda enseñanza de la enfermedad. ¿Si tu enfermedad hablará qué diría? Si por un momento te sumerges en tu interior ¿Cuál es tu emoción predominante? Sácala, exprésala, hablala, escríbela, dibujala, bailala, cantála.
Círculo vicioso
Por otro lado, cuidado con entrar en un círculo vicioso emocional, donde me enferme por una emoción no expresada, padezco un malestar que a su vez me genera otra emoción. ¡Atento! Obsérvate, hazte consciente, muchas veces hay que hacer un duelo por la salud que has perdido, vivelo, lloralo y ¡Hazte cargo! haz lo que te toque hacer en tu nueva situación de salud.
¿Para qué vino esta enfermedad a mi vida?
Por último, si esa enfermedad vino a ti, algo tiene para mostrarte ¿Qué puedes desarrollar a partir de esta enfermedad? Quizá el autocuidado, tal vez la humildad al ver que no puedes con todo, yo no se… pero seguramente una parte de ti se podrá dar cuenta de este mensaje que tiene para ti tu padecimiento.