¿Por qué es importante la Vitamina C?

¿Por qué es importante la Vitamina C?

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La vitamina C ayuda a prevenir enfermedades del corazón y el cáncer, pues protege las células del cuerpo contra la oxidación.
Foto: Joan Campderrós-i-Canas

Soluble al agua, nuestro organismo no es capaz de almacenarla. Es por esto que es necesario incluir alimentos que la contengan, como los cítricos y algunas verduras, para poder brindarle a nuestro cuerpo las herramientas necesarias para reparar tejidos, fortalecer huesos y dientes, bloquear radicales libres, y hasta transportar oxígeno.

La vitamina C es una vitamina hidrosoluble -que se disuelve en agua- necesaria para el crecimiento, desarrollo y reparación de tejidos de todo el cuerpo. Las cantidades sobrantes de la vitamina salen del cuerpo a través de la orina, lo que quiere decir que una persona necesita un suministro continuo de tales vitaminas en la dieta.

Funciones de la vitamina C

  • Es indispensable para formar colágeno, una proteína importante utilizada para producir la piel, los tendones, cicatrización, construcción de los ligamentos y los vasos sanguíneos. Es una proteína que alimenta, refuerza y mantiene unidos los tejidos del cuerpo. Ayuda a que las heridas y cortadas sanen más rápido debido a que actúa como un pegamento natural que mantiene unidas las nuevas células de la piel que se forman cuando una herida se cierra.
  • Reparación y mantenimiento de cartílagos, huesos y dientes. Ayuda a que nuestros huesos, dientes y tejidos sean fuertes y sanos, y con más razón en el caso de los niños, cuyos huesos y tejidos están en formación.
  • Es antioxidante, bloquea parte del daño causado por los radicales libres, responsables del proceso de envejecimiento. Los radicales libres pueden jugar un papel en el cáncer, la cardiopatía y trastornos como la artritis. Los antioxidantes ayudan reducir el daño corporal causado por los químicos y contaminantes tóxicos como el humo del cigarrillo.
  • El cuerpo no puede producir la vitamina C por sí solo, ni tampoco la almacena. Por lo tanto, es importante incluir muchos alimentos que contengan esta vitamina en la dieta diaria.
  • Interviene en la formación de colágeno -constituyente principal del cartílago y del hueso-, en la síntesis de hormonas esteroideas y en el metabolismo de las grasas -lípidos.
  • Tiene influencia sobre la actividad de los leucocitos y macrófagos, células que componen el sistema de defensas del organismo.
  • Actúa en el organismo como transportadora de oxígeno e hidrógeno, ayudando al hierro en la formación de glóbulos rojos saludables y en la oxigenación de la sangre.
  • Participa de forma activa en los procesos de desintoxicación que se producen en el hígado.
  • Aumenta la absorción orgánica del hierro presente en los alimentos: es sabido que el hierro que no proviene de la carne, como el que se encuentra en los frijoles, en los cereales, o en las espinacas, es muy difícil de digerir. La vitamina C lo convierte en un compuesto y facilita su digestión. De ahí que se recomiende acompañar el cereal con jugo de naranja, rico en vitamina C.
  • Inhibe la formación de nitrosaminas -sustancias potencialmente cancerígenas- en el estómago a partir de los nitratos, sustancias que se encuentran presentes en ciertas bebidas y alimentos.
  • La creencia popular dice que la vitamina C se debe ingerir sólo cuando estamos resfriados o tenemos gripe. Sin embargo esto es totalmente falso, pues esta vitamina es beneficiosa en cualquier momento, en especial para los niños, pues sin excepción ayuda a combatir cualquier enfermedad que nos ataque.
  • A largo plazo, la vitamina C ayuda a prevenir enfermedades del corazón y el cáncer, pues protege las células del cuerpo contra la oxidación. Esto quiere decir que si desde niños ingerimos vitamina C, las probabilidades de enfermarnos con una afección de este tipo se ve reducida considerablemente.

Es por todas esta razones que se insiste en que debemos ingerir vitamina C y dársela a nuestros niños. Por si no lo recuerdas, son alimentos como la naranja, el limón, el chile dulce, la toronja, la piña, la mora, el tomate, y en general los cítricos y los vegetales verdes los que contienen gran cantidad de esta vitamina.

Carencia de vitamina C

Su carencia severa produce el escorbuto, cuyos síntomas son tumefacción, hemorragias en las encías y dolor articular. Sin embargo, el escorbuto es muy poco frecuente en la actualidad, ya que las necesidades diarias se cubren con un mínimo de vegetales crudos que consumamos.

¿Cómo se detecta su deficiencia?

Cuando existe un leve déficit de vitamina C nos sentimos cansados, irritables y con dolores en las articulaciones.

Una deficiencia surge por un aporte disminuido de vitamina C, por malabsorción o porque está incrementada su eliminación en el organismo. En cualquier caso se precisan 180-190 días de ingesta negativa para presentar síntomas carenciales de vitamina C.

Las necesidades diarias recomendadas de Vitamina C

  • Niños: de 30 a 45 mg al día.
  • Adultos: de 50 a 60 mg al día.

Al ser una vitmamina soluble en agua, el organismo apenas si la acumula. Esto implica que debe ser ingerida diariamente a través de la dieta según las necesidades individuales.

¿En qué alimentos abunda la Vitamina C?

La vitamina C se encuentra casi exclusivamente en frutas y verduras. Los alimentos en los que abunda son: guayaba, kiwi, mango, piña, caqui, cítricos, melón, fresas, bayas, pimientos, tomate, brasicáceas -verduras de la familia de la col- y espinacas.

Para aprovechar al máximo el contenido en vitamina C de los alimentos los hemos de proteger de la luz, la temperatura y del oxígeno del aire, ya que estos factores la destruyen. Un zumo de naranja natural pierde su contenido de vitamina C a los 15 ó 20 minutos de haberlo preparado, y también se pierde en las verduras cuando las cocinamos -aproximadamente un 50% del contenido inicial en crudo.

Para cubrir las recomendaciones basta con incluir en la dieta una ración de ensalada y una o dos frutas ricas en vitamina C.

¿Cuándo resulta útil suplementar la Vitamina C?

  • Cuando es bajo el consumo de frutas y verduras: menos de 2 frutas por día.
  • En grupos vulnerables de niños en edad evolutiva y los adolescentes.
  • La ancianidad también requiere especial atención.
  • En situaciones tales como el embarazo y la lactancia.
  • En individuos estresados.
  • Cuando se abusa del tabaco.
  • Si se toman anticonceptivos orales.
  • Si se encuentran en recuperación de una lesión.
  • En casos de ciertas enfermedades que alteran el aprovechamiento de esta vitamina.
  • Individuos sanos con dietas deficientes o que desconocen la calidad de la misma.

En estos casos concretos se debe consultar profesionales de la salud, quienes revisarán la dieta y valorarán la posibilidad de complementarla con un suplemento de vitamina C durante un período concreto de tiempo.

Exceso de vitamina C

La ingesta elevada de vitamina C puede ser perjudicial, pudiendo dar lugar a alteraciones gastrointestinales tales como diarreas y calambres abdominales, e incluso puede favorecer el desarrollo de ataques agudos de gota y empeorar una litisasis renal por cálculos de oxalato, ya que la vitamina C se transforma en oxalato en el cuerpo humano.

 

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