Se ha descubierto en distintas investigaciones un posible vínculo entre la deficiencia de vitamina D y la gravedad de COVID-19. Así como que casi el 60% de los pacientes con COVID-19 padecían de deficiencia de vitamina D cuando ingresaron al hospital.
Existen evidencias epidemiológicas obtenidas de distintas poblaciones alrededor del mundo que muestran una asociación entre niveles bajos de vitamina D y un mayor riesgo de contraer distintas infecciones, como la tuberculosis, diversas virosis como la gripe, el dengue y también el virus SARS-CoV-2, responsable de la pandemia COVID-19.
Estudios complementarios afirman que la deficiencia de vitamina D en la población adulta oscila entre el 40 y 60 %. Esta carencia es mucho más profunda en individuos de edad avanzada o con enfermedades como la hipertensión arterial, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y respiratorias crónicas.
Evidencias relacionadas con Covid
Un estudio publicado por ClinOwl, plataforma de contenido para descubrimientos de la salud, confirma que la deficiencia de vitamina D posiblemente explica la mayor tasa de mortalidad entre personas diabéticas, hipertensas y los adultos mayores. La deficiencia grave de esta vitamina está relacionada con la coagulopatía asociada a COVID-19, según expresa el documento. Ya que esta vitamina produce efectos antivirales por mecanismos tanto directos como indirectos.
Por otro lado, en un artículo publicado en La Revue du Practicien y retomado por la agencia EFE (2021), seis grandes asociaciones médicas y más de 70 científicos galos coincidieron en afirmar que aunque no puede ser considerada un arma al mismo nivel que la vacuna o los gestos de protección, los suplementos de vitamina D podrían ser un adyuvante útil para contribuir a la prevención de una infección de SARS-CoV-2 y, sobre todo, a reducir las formas graves de covid-19.
Por lo que recomendaron su consumo como una defensa más contra el virus.
Confinamiento y cuarentena: Más deficiencia de Vitamina D
La luz solar es la principal fuente de vitamina D, que se sintetiza en la piel tras la exposición a la radiación solar UV y de la eficiencia de la síntesis cutánea. Los factores que afectan esta absorción incluyen la cantidad de luz solar disponible, el ángulo de exposición, el tiempo que se pasa al aire libre, la cobertura de la piel y el uso de protector solar.
¿Sirve exponerse al sol para obtener vitamina D?
Sí. Se recomienda tomar el sol desde la ventana durante 15 minutos al día, con la cara, cuello, manos y brazos destapados, siempre usando factor solar. Lo ideal es que la ventana debe estar abierta para favorecer el paso completo de la radiación. Si cuentas con un patio o un lugar donde poder salir, también te verás favorecido por los rayos del sol.
De todas maneras, es importante tener claridad que la capacidad de síntesis de vitamina D depende de muchos factores. Entre ellos, el tipo de la piel de la persona, su edad (la capacidad de síntesis baja con la edad), la hora del día a la que se tome el sol o la estación del año en la que nos encontremos ya que la intensidad de la radiación es variable. La contaminación y la nubosidad también pueden disminuir la cantidad de radiación solar que llega a la superficie terrestre. En cualquier caso, no deberíamos prolongar la exposición directa al sol durante más de 15 minutos.
¿Se puede encontrar vitamina D en alimentos?
El porcentaje de vitamina D que llega a través de la alimentación en general es bajo. Aun así, estos días más que nunca debemos esforzarnos en consumir alimentos ricos en vitamina D para intentar evitar un posible déficit. Los alimentos que contienen esta vitamina son el pescado azul, la yema del huevo, los lácteos o en algunos tipos de hongos, además de ciertos alimentos fortificados. Los valores de vitamina D pueden ser variables según el «estado» del alimento.
¿Qué es la vitamina D3?
Hay dos tipos de vitamina D que son importantes para la nutrición: la vitamina D2 y la vitamina D3. La principal fuente de vitamina D2 son los alimentos fortificados, como los cereales para el desayuno, la leche y otros productos lácteos. El cuerpo produce vitamina D3 cuando estamos expuestos a la luz del sol.
El colecalciferol (vitamina D3) pertenece a una clase de medicamentos llamados análogos de la vitamina D. Dada su mayor potencia y menor costo, esta es el tipo de vitamina que debería ser la opción de tratamiento utilizada para corregir la deficiencia de vitamina D
¿Cuántas unidades de vitamina D3 debo tomar al día?
La cantidad diaria recomendada de vitamina D es de 400 unidades internacionales para los niños de hasta 12 meses (10 mcg), 600 unidades internacionales para las personas de entre 1 y 70 años (15 mcg), y 800 unidades internacionales para las personas mayores de 70 años (20 mcg).
Conclusión general
Como lo mencionamos anteriormente, la vitamina D es importante en la preparación de la respuesta inmune. Numerosos datos epidemiológicos apuntan a que una carencia de esta vitamina puede elevar el riesgo de enfermedades infecciosas. Incluso algunos estudios muestran que los pacientes con neumonía presentan niveles más bajos de vitamina D en su cuerpo. Por otro lado, también se ha demostrado que los pacientes ventilados en UCI, a los cuales se han administrado altas dosis de vitamina D, disminuyen en forma significativa la estadía en el hospital. Sin embargo, se debe tener en claro que consumir vitamina D no asegura que se pueda prevenir el Covid-19. Lo importante es consumir la dosis justa que el cuerpo requiere para funcionar óptimamente.
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