Colon irritable, la enfermedad del estrés

Colon irritable, la enfermedad del estrés

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Todavía no se conoce su origen, pero se sabe que las emociones están directamente relacionadas con el síndrome de colon irritable. Foto: barkbud

Es un trastorno incomprendido que se suele asociar a los nervios. Para conocer las formas de evadir esta enfermedad es bueno conocer los síntomas. Además, aquí le presentamos seis medidas que lo combaten.

El colon irritable es lo que los médicos llaman una enfermedad funcional, es decir, no existe ningún correlato orgánico que les permita diagnosticarlo. Por esta razón se le atribuye a los nervios de la persona. Este hecho es cierto solo en parte.

Se trata de una patología por exclusión. Esto quiere decir que cuando se han realizado pruebas tales como colonoscopías, rectoscopías, enemas de opaco y se hayan descartado otras patologías, se concluye que el paciente posee colon irritable. En el cuadro de colon irritable suele ubicarse a cualquier persona con problemas digestivos a la que no se le puede hacer otro diagnóstico.

Es común que los síntomas emocionales y los problemas digestivos estén presentes de forma simultánea en una persona, sin importar la causa ni el efecto. El intestino y el cerebro están íntimamente ligados.

Al tracto gastrointestinal se lo conoce como “el pequeño cerebro”, ya que el intestino dispone de las mismas terminaciones nerviosas y neurotransmisores que el cerebro. Responsables de controlar la ansiedad y el miedo, por lo que podría explicar la relación de las emociones con el funcionamiento colonico.

Nueve síntomas del colon irritable

  1. Fuertes dolores de barriga, que habitualmente se alivian al ir al baño.
  2. Gases.
  3. Diarrea.
  4. Estreñimiento.
  5. Alternancia de períodos de diarrea y estreñimiento.
  6. Fatiga.
  7. Evacuación incompleta de heces o cuanto menos esta sensación.
  8. Mucosidad en las heces.
  9. Malestar general, en especial en las primeras horas del día.

Tratamiento en el plano psicológico

Tiene que ir enfocado hacia las causas que lo provoca, sumar todo lo positivo que un abordaje mixto físico y mental puede aportarnos y adaptarse a los problemas específicos de cada persona.

Indicaciones referentes a la alimentación

El aparato digestivo tiene como funciones más destacadas las de digerir y asimilar los nutrientes presentes en los alimentos ingeridos. Por muy buena que fuera nuestra alimentación es imposible que nuestra salud sea óptima si estos procesos no se producen de forma eficaz.

Consejos básicos para cuidarse

Para ayudar en el proceso digestivo se han seguir las siguientes pautas:

Reducir o a ser posible evitar el consumo de los siguientes alimentos ya que son difícilmente digeribles por el organismo: azúcar blanca, cafeína exceso de grasas en una sola comida, gaseosas; colorantes, conservantes y aromas artificiales.

Toma de suplementos dietéticos: Promueven las diferentes funciones del sistema digestivo y nos ayudan a suplir posibles carencias de nutrientes producto de los alimentos procesados, alteraciones en nuestras dietas, cambios en el estilo de vida, carencias constitucionales. Estos son:

  • Complejo Polivitamínico: Ayude a reparar las deficiencias en nutrientes fruto de las malas digestiones.
  • Vitamina C: Contrarresta la acidosis y favorece el sistema inmunológico.
  • El grupo de vitamina B: Desempeña un papel fundamental para el Sistema Nervioso Central, de tal manera que niveles bajos en el organismo llevan consigo una reacción física al estrés disfuncional. Esta vitamina es conocida como la vitamina anti-estrés.
  • Vitamina A: Interviene en la formación de la mucosa que recubre los intestinos.
  • Zinc: Mejora la reacción al estrés y en el tratamiento de los procesos inflamatorios y participa en la formación de fibras colágeno.
  • Magnesio: Un inadecuado nivel en el organismo perjudica el peristaltismo intestinal.
  • Probióticos: Ayudan a repoblar las paredes intestinales de su flora natural.
  • Fibra: Ayuda a la formación de las heces y por ende a que se pueda producir un adecuado movimiento intestinal.
  • Combinación de enzimas digestivas: Participan en la digestión de los alimentos. Si bien en este caso se habrá de tener la precaución de no tomar con el estómago vacío ni en caso de úlceras en el aparato digestivo.

Disminuir los estados de estrés: A través del aprendizaje de técnicas de relajación, tales como: respiración diafragmática, relajación muscular progresiva, entrenamiento con Biofeedback y grafoterapia.

Realización de ejercicio físico: Es una potente arma contra el estrés. Lo adecuado sería dedicarle de 30 a 40 minutos 3 o 4 veces por semana. No es bueno hacer todo en y no volver realizar nada en un mes, siendo esto también perjudicial. Procure que la actividad elegida sea de su agrado, porque difícilmente se persevera en algo que no agrada. Y no olvide consultar con su médico para que le aconseje antes de comenzar cualquier rutina de ejercicio.

Apoyo psicológico: Mejore su autoestima y la confianza personal.

Distráigase: Bailar, reír, ver una buena película, un masaje, una ducha, son grandes antídotos contra el estrés y un homenaje a uno mismo.

En sus manos está la mejoría

El colon es un órgano muy irritable. Se altera con la más mínima dosis de estrés de su portador. Por eso, en los momentos en que afloran las preocupaciones es cuando comienza a molestar. Puede ocasionar dolor de estómago, flatulencia, sensación de llenura, diarrea o estreñimiento y otros malestares estomacales, incapacitantes.

El problema radica en que no es una enfermedad de fácil diagnóstico porque pueden pasar varios años sin que genere molestias y, de un momento a otro, reactivarse.

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