Leche de soja vs. leche vacuna: Sus ventajas

Leche de soja vs. leche vacuna: Sus ventajas

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La leche de soja es una estupenda alternativa a los lácteos, muy digestiva, y completa en vitaminas y minerales.
La leche de soja es una estupenda alternativa a los lácteos, muy digestiva, y completa en vitaminas y minerales. Foto: mc559

Por más naturalizado que esté el hábito de consumir leche de vaca, lo cierto es que, una vez terminada la etapa de lactancia, el ser humano deja de ser tolerante a la lactosa. La leche de soja se presenta, entonces, como una alternativa totalmente sana, natural, rica en nutrientes y libre de colesterol.

Dejando en remojo granos de soja, cociéndolos y colándolos, se obtiene un líquido cremoso llamado leche de soja. Aunque para producir tofu se emplea un procedimiento similar, para la leche de soja hay que cocer un poco más el grano.

Las personas que presentan intolerancia a la lactosa- contenida en la leche vacuna- se han beneficiado de esta alternativa. Tanto la leche de soja como el tofu son estupendas variantes de a los lácteos, siendo muy digestivos, completos en vitaminas y minerales, y ricos en proteínas de óptima calidad. La leche de soja no contiene ni lactosa ni colesterol, a diferencia de la leche de vaca, que por ser de origen animal, sí lo contiene.

La leche materna es la mejor alimentación para los bebés recién nacidos y los lactantes. Poco a poco se complementa con verduras, frutas, frutos secos, cereales y legumbres. Y si se le brinda al niño una alimentación completa y variada, el consumo de leche de vaca no es necesario.

Los nocivos de los lácteos

La leche es el alimento del lactante, pero no el de personas adultas. El aparato digestivo del bebé está preparado para ingerir leche materna durante el período de lactancia, pero después, de manera natural, desaparecen las enzimas que metabolizan la leche. Por este motivo, los adultos y ancianos suelen presentar intolerancia a la leche.

La lactosa es el componente principal de los hidratos de carbono que aportan el sabor dulce a la leche, y se digiere gracias a la acción de la enzima lactasa. La mayoría de nosotros tenemos esta enzima al nacer, pero desaparece al cumplir 1 año o al dejar de mamar.

Los lácteos, debido a su pH ácido, generan mucosidad y suelen ser causantes de alergias. El único tratamiento eficaz es evitar por completo el consumo de lácteos. Se produce una mejora sustancial en las personas que padecen alergias, enfriamientos, tos, procesos gripales, etc., cuando abandonan los lácteos. La leche posee macromoléculas que permanecen en la sangre por no poder ser digeridas. Esto hace que se comporten como elementos extraños, provocando las reacciones alérgicas.

Los dolores de cabeza, óseos y de articulaciones, aumentan especialmente en las personas que consumen lácteos. Todo lo contrario ocurre con la soja.

Los lácteos como fuente de calcio

Los productos lácteos constituyen una importante fuente de calcio. Los productos vegetales ricos en calcio son las verduras -especialmente los berros, la col rizada, las espinacas, el brécol-, los frutos secos oleaginosos -almendras, avellanas-, la fruta, los cereales completos, las legumbres, algunas algas, el sésamo y el lino. Para una buena asimilación del calcio es necesaria una relación entre calcio, magnesio y fósforo de 2 a 1.

La leche de soja es una gran fuente de proteínas, vitaminas B y hierro. Muchas marcas de leche de soja le añaden nutrientes adicionales, como calcio, vitamina D y vitamina B12. Con respecto a la aportación de proteínas, la leche de soja es un sustitutivo ideal a la leche.

Lo común es encontrarla en la sección de “dietéticos”. Una vez abierta, debe conservarse en el frigorífico y consumirse en una semana. La primera vez que se toma, puede resultar “extraño” su sabor, pues uno espera encontrar algo parecido a la leche.

Prueba leche de soja de diferentes marcas, pues su sabor varía considerablemente. Incluso la venden mezclada con cereales, lo que le da un agradable color y sabor de café con leche. También la hay mezclada con zumo de naranja.

Cómo consumir la leche de soja

Con los cereales en el desayuno, directamente en un vaso, fría o caliente o en cualquier receta en la que se emplee normalmente leche vacuna (salsa bechamel, cremas, postres, …). Los niños deben tomar leche materna o de soja preparada en fórmulas infantiles; pero le leche de soja es mejor dejarla para cuando crecen un poco, pues contiene azúcares flatulentos, que les pueden resultar difíciles de digerir.

El consumo de estas bebidas vegetales se justifica desde el punto de vista nutritivo, pero también son bebidas refrescantes, con aromas agradables, ligeras y saludables. Son bebidas sin colesterol que por su blancura y textura son similares a la leche. Para añadir más leche de soja a tu dieta puedes emplearla para sopas, cremas, tortitas, salsas, pudines, bechamel, batidos, helados o yogur casero.

La leche de soja es fácil de hacer y nutritiva. La técnica más sencilla es la siguiente: Se dejan los granos de soja en remojo durante 12 horas, luego se procesan en crudo con agua (calculando 1 taza de granos por cada 3 de agua), y se pasa por un tamiz. Para consumirla hay que hervirla durante 3 minutos, y en ese proceso se le pueden agregar sabores tales como canela o vainilla.

Es una forma muy práctica y rendidora, ya que la Okara, que es la parte sólida que queda en el tamiz, puede utilizarse para hacer panes, hamburguesas y otras tantas cosas más, por lo que no se desperdicia nada.

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