¿Por que es bueno consumir Aloe Vera?

¿Por que es bueno consumir Aloe Vera?

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La hoja recién cortada posee efectos terapéuticos mucho más potentes que cualquier extracto o gel comercial.

El aloe o sábila es una planta con excelente efecto limpiador y antiséptico natural, además contiene al menos seis agentes antisépticos. Conoce sus aplicaciones benéficas para la piel y la forma de consumo para mejorar la salud.

Estos agentes penetran fácilmente en la piel y en los tejidos (en algunas ocasiones cruzando siete capas distintas), que actúan como anestésico calmando todo tipo de dolores (especialmente los musculares y de las articulaciones) y tranquilizando los nervios, posee una gran actividad bactericida, también destruye numerosos tipos de virus, es fungicida, antiinflamatorio, antiprurítico (detiene la comezón), altamente nutritivo (contiene vitaminas, minerales y azúcares), dilata los capilares sanguíneos incrementando la circulación en la zona afectada, descompone y destruye los tejidos muertos (incluyendo el pus), favorece el crecimiento celular normal (acelerando la curación de llagas y heridas), hidrata los tejidos y es antipirético (elimina la sensación de calor en las llagas, úlceras e inflamaciones).

Algunos de los problemas para los que se ha utilizado aloe vera con éxito:

  • Alergias, abscesos, adicciones (a drogas diversas), aftas, afonía, agotamiento, asma, ampollas, amigdalitis, acné, acidez de estómago, anemia, artritis, arteriosclerosis, anorexia.
  • Bronquitis, bursitis.
  • Calambres musculares, calvicie, caspa, cataratas, celulitis, ciática, cirrosis, cólicos, colitis, contusiones, cortes, cistitis, carbunclo, cortes al afeitarse, catarros, congestión intestinal, cáncer, cándida, comezones de todo tipo, congestión nasal.
  • Dermatitis, diabetes, disentería, depresión, dolores de cabeza, dolores de las articulaciones, dolores de muelas, dolores de estómago, dolores musculares, disfunciones intestinales.
  • Edema, erisipela, exantema (erupción cutánea) enteritis, esterilidad debida a ciclos anovulatorios, esclerosis múltiple, esguinces, erupciones, enfermedades de las encías, estreñimiento.
  • Forúnculos, fiebres sin identificar, flatulencias.
  • Gangrena, glaucoma, gota, gripe
  • Hemorroides, hepatitis, herpes genital, herpes zoster, halitosis; heridas de todo tipo, hipertensión, hongos.
  • Insuficiencia arterial, insomnio, ictericia, irritación bucal, indigestión, infecciones por levaduras, infecciones de la vejiga y de los riñones.
  • queratosis folicular.
  • Laringitis, lepra, lupus, luxaciones, leucemia.
  • Mal aliento, manos ásperas, manchas en la piel, manchas congénitas, meningitis, miopía, mordeduras de serpientes.
  • Náuseas de todo tipo.
  • Obesidad, olores (supresión del mal olor en las úlceras), enfermedades de los ojos.
  • Pie de atleta, piel seca, pezones estriados, parásitos intestinales, picaduras de insectos, pecas seniles, picaduras de víboras y alacranes, psoriasis, prostatitis, picores de todo tipo, problemas del páncreas diversos.
  • Quemaduras (térmicas, por radiación, solares, químicas ó por líquidos).
  • Resfriados.
  • Sabañones, seborrea, sinusitis, SIDA.
  • Tendinitis, tracoma, tuberculosis, torceduras, tos, tortícolis.
  • Uñas encarnadas, úlceras en las piernas, úlcera péptica, úlcera de duodeno, (todo tipo de úlceras), urticaria.
  • Vaginitis, várices, virus de Epstein.
    Zoster (herpes).

Utilización casera del aloe vera

La hoja recién cortada posee efectos terapéuticos mucho más potentes que cualquier extracto o gel comercial de los existentes en la actualidad. Si no tiene Vd. una planta de áloe en casa, vale la pena que compre una. Los beneficios que de ella obtendrá le compensarán con creces de su modesto costo. Mi consejo es que sea una planta de áloe vera (áloe barbadensis Miller), por la mayor carnosidad de sus hojas. Aunque el áloe arborescens o el áloe ferox -generalmente más abundantes en las tiendas de plantas ornamentales- son igualmente válidas. Tan sólo por su utilidad como primer auxilio en caso de quemaduras, pequeñas heridas y problemas cutáneos, será ya una buena inversión. Además, recuerde que desde hace miles de años, se cree que la planta de áloe genera influencias benéficas en el entorno en el que se halla.

Para que una planta posea las cualidades curativas óptimas deberá haber alcanzado su madurez, esto es, tener al menos entre año y medio y dos años. A la hora de utilizarla corte siempre una de las hojas inferiores, pues son las más gruesas, las más maduras y las de mayor efecto terapéutico. Arránquela desprendiéndola del tronco. Con un cuchillo, corte la parte  inferior de la hoja (toda la parte blanquecina y un poco más), desechándola. Seguidamente -sobre todo si va a ser utilizada internamente- manténgala, durante unos minutos en posición vertical o ligeramente inclinada a fin de que la savia amarilla se vaya drenando. Aunque la savia es muy rica en substancias curativas, en ella está también contenida la aloína, cuyo sabor amargo y sus efectos purgantes hacen que su uso para usos internos sea desaconsejable. También puede tener efectos ligeramente irritantes sobre la piel o sobre las mucosas cuando se la utiliza externamente.

Aplicaciones externas de la sábila

Después corte los bordes de la parte que vaya a utilizar en este momento, a fin de eliminar las espinas. Seguidamente parta la hoja longitudinalmente por la mitad. En la utilización externa se ha observado que los efectos son mucho más rápidos y contundentes cuando se aplica un trozo de hoja sobre la zona afectada, con la pulpa en contacto con la piel pero sin desprenderla de la corteza. Para mantenerla en su lugar se puede utilizar una venda. Cuando por las características de la lesión a tratar, no sea posible mantener la corteza, se podrá extraer la pulpa con una cuchara, machacándola o moliéndola seguidamente para facilitar su aplicación. Antes de aplicar la pulpa es muy importante lavar bien la zona de la piel en la que se va a utilizar, sobre todo en las heridas y quemaduras, pues de lo contrario podría introducir en el cuerpo la suciedad, las impurezas e incluso las bacterias y microbios acumulados sobre la piel. Las aplicaciones se pueden repetir cada hora, lavando siempre la piel antes de cada nueva aplicación.

Quemaduras:

En las quemaduras es importante recordar que cuanto antes se atiendan más rápida será su cura y menores las cicatrices. Se deberá aplicar generosamente pulpa de áloe machacada o una reconocida marca comercial de crema de áloe, varias veces al día.

En caso de quemaduras de cierta importancia es conveniente refrescar la zona afectada con agua corriente durante 15 o 20 minutos. De este modo se logra bajar la temperatura de la piel, impidiendo que siga quemándose por sí sola. Esta simple medida, junto a la siguiente aplicación del áloe, hará que la curación sea rápida y completa.
Para evitar las quemaduras de sol -y el consiguiente riesgo de contraer cáncer de piel- es conveniente aplicarse crema de áloe al menos 20 minutos antes de exponerse a los rayos solares y, como siempre, asegúrese de que dicha crema contenga realmente un buen porcentaje de áloe.

En algunas ocasiones el uso externo de la pulpa de áloe puede resecar excesivamente la piel, lo cual podría resultar contraproducente en caso de ciertas enfermedades cutáneas. Para solucionar este problema se puede mezclar con aceite de oliva o de almendras dulces, o bien se recurrirá a una buena crema comercial de áloe.

Ventajas del consumo de aloe vera

Cuando la pulpa del áloe vaya a ser consumida internamente se podrá separar de la corteza del modo indicado, con la cuchara, o bien se pelará la hoja con el cuchillo cortando seguidamente la pulpa en cubos, con cuidado de que no queden trozos de corteza para evitar su sabor amargo. Aunque el sabor de la pulpa no es desagradable, ciertamente su aspecto mucilaginoso la hace muy poco apetitosa. Hay quienes prefieren licuarla mezclándola con zumos de fruta o  miel, mientras que otros la toman en ensalada o directamente mordiendo la hoja recién pelada.

Para conservarla se molerá inmediatamente después de pelar la hoja, conservándola en  frigorífico. De este modo conserva sus cualidades medicinales al menos durante dos semanas. En caso de que su color se hiciera más obscuro,  indica que se está oxidando y se deberá desechar.

En los casos de problemas bucales, llagas, heridas por extracciones, gingivitis o estomatitis, se molerá la pulpa, manteniendo el gel en la boca todo el tiempo que sea posible y procurando que permanezca en contacto con la zona afectada.

Alergias

Según un informe publicado en 1980, menos de un 1% de la población es alérgica al áloe. Ciertamente es una proporción muy baja si la comparamos con algunos medicamentos o incluso con alimentos bastante comunes. Generalmente son personas que alérgicas a las liliáceas; como el ajo, las cebollas y tulipanes. Pero podría darse el caso de que estuviera usted comprendido dentro de ese casi 1%. Por ello es aconsejable que antes de tomar o de aplicarse externamente la pulpa de áloe o algún producto comercial a base de áloe, compruebe que no va a sufrir reacciones desagradables de tipo alérgico. La mejor manera es aplicarse un poco de gel de áloe o de pulpa recién extraída de la hoja en algún lugar donde la piel sea fina, como por ejemplo en la parte interna del brazo, o detrás de la oreja. Si durante la hora siguiente no experimenta ningún tipo de comezón ni de erupción cutánea, ello indicará que no es usted alérgico al áloe. Si por el contrario se presentaran dichas reacciones desagradables, puede que el áloe no sea adecuado para usted. No obstante, si efectuó la prueba con algún producto comercial será conveniente que la vuelva a realizar otro día con pulpa de áloe recién cortada, pues podría darse el caso de que la alergia no fuera generada por el propio áloe sino por algún producto utilizado en el proceso de conservación o estabilización.

Alergia a los sulfitos (sales del ácido sulfuroso, se emplean como antioxidantes  en la industria alimenticia, por ej. en la fabricación del vino). Quienes sean alérgicos a los sulfitos deberán abstenerse de tomar gel o jugo de áloe vera comercial, pues son muchas las marcas, aunque no todas, que utilizan esta substancia como conservante sin advertirlo en la etiqueta.

Contraindicaciones

En caso de enfermedades graves, no interrumpa por iniciativa propia el tratamiento médico que esté siguiendo para probar con el áloe vera. Si cree usted que el áloe le podría ayudar, consulte antes con un médico naturista y expóngale sus razones. Realmente, nada le impide utilizar el áloe como complemento a su tratamiento médico actual. Salvo en el caso poco probable de que sea usted alérgico a ella, la maravillosa “planta que cura” tan sólo le reportará beneficios.

Embarazo y lactancia

Tanto durante el embarazo como durante el período de lactancia no es recomendable el uso de Aloe Vera o de sus derivados, ya que puede provocar contracciones uterinas, con el riesgo de aborto o  nacimiento prematuro. En la lactancia pasa algo parecido. La leche materna se forma con todo lo que come la madre, por lo que es aconsejable que la madre no consuma Aloe Vera. El organismo de los lactantes todavía se está formando y es imprescindible cuidar al máximo su alimentación. De todos modos no es recomendable la ingesta de Aloe en menores de 12 años, siempre consulte con su pediatra.

El Aloe Vera tiene propiedades laxantes, como consecuencia de contener aloína -que es una sustancia que se encuentra entre la hoja y la pulpa-. Un consumo continuado además de producir diarreas puede producir desequilibrios de potasio en el organismo.
Desde luego es totalmente desaconsejable su uso como laxante en mujeres embarazadas.

Tampoco debe mezclarse con productos anticoagulantes, porque podría producir sangrado, asimismo evitar su uso con corticoides porque potencia su efecto. Debe consultarse con el médico y controlar los niveles de azúcar en sangre si se sufre de diabetes.
Las enfermedades son procesos a ser tratados íntegramente en su origen, síntoma y evolución hasta su total sanación.

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