Omeprazol: Conozca los riesgos de su automedicación

Omeprazol: Conozca los riesgos de su automedicación

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Según un estudio publicado en la revista Journal of the American Medical Association, el consumo prolongado de Omeprazol genera efectos colaterales. Foto: Frauke Feind

Tomar antiácidos por un tiempo prolongado está asociado a un posible déficit vitamínico. Si no se tratan los niveles bajos causados, incluso puede derivar en un daño neurológico, anemias y otras complicaciones.

El déficit de vitamina B12 puede conducir a problemas como la demencia, un daño neurológico, anemia y otras complicaciones. Estas complicaciones pueden tener su origen en fármacos tan conocidos como el Omeprazol, muy utilizados para evitar múltiples problemas, sobre todo la irritación por reflujo gástrico o para la protección frente a medicamentos agresivos. De hecho, un estudio acaba de vincular la ingesta prolongada de este y otros medicamentos similares con una carencia de esa vitamina.

Las consecuencias de consumir en exceso

Los médicos suelen controlar este tipo de efectos al no prolongar excesivamente los tratamientos con inhibidores de la bomba de protones -que es el nombre técnico del Omeprazol- y otros protectores gástricos o antiulcerosos.

Si es de aquellas personas que se automedican, quizás debería prestar atención a la siguiente información:

Se estima que entre el 10 y el 15% de los adultos mayores de 60 años tienen deficiencia de vitamina B12. Esta se encuentra presente sobre todo en productos de origen animal como la carne. Para su absorción desde la dieta requiere del funcionamiento normal del estómago, páncreas e intestino delgado. El ácido gástrico es clave, pues libera esta vitamina de los alimentos, permitiendo que se una a ciertas proteínas. Si el ácido del estómago se reduce, como ocurre cuando se toman estos fármacos, esa unión no se produce ni tampoco la absorción completa de la vitamina. Ese déficit prolongado, de no tratarse, derivará en múltiples problemas.

Controlar las dosis de Omeprazol

Un análisis publicado en la revista Journal of the American Medical Association, constata que las personas que tomaron diariamente un medicamento del grupo de Omeprazol durante dos o más años tenían un 65% más de probabilidades de tener niveles bajos de vitamina B12 que quienes no habían ingerido estos fármacos durante un período tan prolongado. También aquellos que se medicaron con productos del segundo grupo presentaban un riesgo un 25% mayor de este déficit vitamínico. En cuanto a las dosis más peligrosas, se comprobó que tomar diariamente 1,5 comprimidos se asoció con un riesgo un 95% superior a esta deficiencia en comparación a cuando la ingesta diaria era inferior a 0,7 píldoras.

Como explica José Luis Llisterri, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria: “Este vínculo es algo conocido por los médicos. El problema es la excesiva ‘Omepralización’ que hay. El Omeprazol es el segundo principio activo más prescrito en España y ciudades latinoamericanas después del Paracetamol y por encima del Ibuprofeno. Se ha recetado como si fuera sal de frutas. Y no es un problema sólo del médico. Como es de venta libre, se ha autoprescrito de una manera excesiva”.

La clave de este problema está seguramente en el éxito del fármaco. Su acción inhibe el contenido ácido del estómago que es el que genera las molestias en personas con hernia de hiato. Llisterri agrega: “Los pacientes con esofagitis por reflujo gastroesofágico y los de esófago de Barrett requieren una inhibición crónica de la secreción ácida. Pero el mensaje que se traduce de este estudio es que si se prescribe una dosis alta de esta medicación porque hay mucho ardor, se debería bajar tan pronto como se pueda -por ejemplo de 40 miligramos a 20- y parar el tratamiento al cabo de un tiempo. Por lo menos hacer descansos, ya que con esto se recupera la absorción de la vitamina B12“.

Uso y abuso de los fármacos

El problema es el sobreuso en pacientes polimedicalizados para la protección gástrica. Muchas veces su uso no es necesario. Sin embargo, es un tipo de fármacos muy recetado. La estimación es que alrededor del 10% de la población toma estos medicamentos diariamente y probablemente están mal indicados en un tercio de los casos.

Para evitar complicaciones, se recomienda hacer mediciones periódicas de la vitamina B12 en aquellas personas que estén en tratamiento crónico con estos medicamentos.

Por último, los expertos insisten en que no hay que confundir este tipo de fármacos con otros denominados genéricamente antiácidos, que sirven para eliminar puntualmente la acidez tras una ingesta copiosa. “El más popular de estos es el bicarbonato sódico que por suerte se dejó de utilizar, ya que es un producto que neutraliza la secreción ácida pero cuando pasa su efecto se produce un efecto rebote, es decir, genera más secreción ácida”, concluye Llisterri.

Otros factores que influyen en la vitamina B12

Los antiulcerosos no son los únicos factores que interfieren en la absorción de la vitamina B12. La metformina -un antidiabético oral-, las hormonas tiroideas o algunos antihipertensivos también se vinculan con una mayor dificultad en la absorción de esta sustancia. Por otro lado, existen patologías que al afectar a la producción de ácido gástrico también inhiben la absorción vitamínica. Entre ellas se encuentran la gastritis crónica o la aclorhidria o hipoclorhidria -un estado en el que la producción de ácido gástrico es baja o inexistente-. También los tratamientos quirúrgicos como la gastrectomía -eliminación quirúrgica y parcial del estómago- o el abuso de alcohol perjudican la absorción de esta vitamina.

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