Guía para seleccionar tu aceite de cocina

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Los aceites vegetales son prácticamente la única fuente de grasas insaturadas.
Foto: Marge Nauer

El colesterol es propio del reino animal y por lo tanto el girasol, la oliva o el maní no tienen colesterol. En las etiquetas de los aceites se resalta “sin colesterol” con el solo objeto de vender, pero no se deje engañar; la calidad de un aceite vegetal no se debe medir por el colesterol -que no tiene-, sino por su procesamiento y por la pureza en la extracción.

Todos los aceites, a temperatura ambiente, se encuentran en estado líquido. Esto se debe a la alta proporción de grasas insaturadas o buenas que contienen. Las grasas animales, en cambio, se encuentran en estado sólido a temperatura ambiente, y se debe a que la mayor parte de las grasas que contienen son saturadas o perjudiciales para la salud.

Gran parte de la importancia de consumir aceites vegetales se debe a que son prácticamente la única fuente de grasas insaturadas, indispensables para nuestro organismo. Cuanto mayor sea su porcentaje, más beneficioso será su consumo para nuestra salud. Esto por supuesto dentro de unos límites, ya que no debemos abusar del aceite por su aporte calórico. Para tener en cuenta, los aceites en general poseen 900 calorías cada 100 cm3 (una cuchara sopera 135 calorías).
Entre los mejores aceites para nuestra salud se encuentran los de oliva, girasol, maíz, nuez, germen de trigo y soja. En general, todos estos aceites tienen un efecto reductor sobre los niveles de colesterol en sangre y por tanto, tienen un efecto anti-arteriosclerosis.

La mejor manera de consumir un aceite es en forma cruda, que es como mejor mantienen sus propiedades.

Uso del aceite en la cocina

Los aceites ricos en grasas monoinsaturadas, como el de oliva, son perfectamente aptos para cocinar porque soporta altas temperaturas.
Los aceites ricos en grasas polisaturadas como la de maíz, girasol, soja, nuez o germen de trigo, son más aptos para consumirlos crudos en ensaladas o como aliño en general.

Es importante que los aceites de freír no se calienten excesivamente, y que no echen humo, ya que se hacen tóxicos. Por esto mismo, es importante no reutilizar el mismo aceite.
Los aceites vegetales para consumo, tienen dos orígenes: una variedad muy grande se extraen de las semillas y otros de la pulpa del fruto, como la aceituna.

A través de un proceso, se extraen de estos vegetales los aceites con diferentes caracteres (sabor y aroma) y diferencias en la cantidad y tipo de grasas insaturadas. La característica de los aceites vegetales es que son una de las fuentes nutricionales más importante en este tipo de grasas.
En el comercio observamos también los llamados “aceites mezcla”. Son los que se logran mezclando 2 o más aceites, y para no equivocarse, hay que tener cuidado en la calidad y la garantía de su origen porque a veces se cometen adulteraciones.

Algunos aceites y sus características

Aceite de Oliva

Proveniente de las aceitunas, el aceite de oliva virgen es el de primera elaboración o presión, y es el de mejor calidad. Tiene un color amarillo verdoso, y resulta un buen laxante tomado en ayunas. Es el más adecuado para las dietas de los deportistas.

Es el aceite base de la dieta mediterránea. Favorece el vaciamiento de la vesícula biliar, y es utilizado como linimento en quemaduras. El consumo regular de este aceite está unido a un aumento del colesterol llamado “bueno” y a un descenso del riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Aceite de Girasol

Es el aceite extraído de las semillas de girasol. Es un aceite ideal para aliñar ensaladas u otros platos. Es un buen aceite anti-colesterol por el tipo de grasas que contiene y porque es rico en vitamina E.

Aceite de Maíz

El aceite de germen de maíz es muy recomendable para aderezar ensaladas y preparar mayonesa. Se utiliza también para preparar margarinas. Es muy rico en vitamina E, por lo que está recomendado en enfermedades circulatorias o vasculares, en enfermedades neurológicas y en la esterilidad.

Aceite de Nuez

Es un aceite de un sabor muy agradable. Se debe usar crudo. Es un aceite muy rico también en vitamina E y en ácidos grasos polisaturados. Además sirve para lubricar las cuerdas de tripa natural de las raquetas de tenis prolongando su vida útil. Desde la antigüedad, se ha utilizado como antiparasitario intestinal y en estado rancio, se ha usado como purgante.

Aceite de Soja

Es un aceite especial, junto con el germen de trigo. Es muy rico en vitamina A y E.

Aceite de Germen de trigo

Es rico en vitamina A, E y ácidos grasos polisaturados. Por todo esto, no sólo es excelente su ingesta, sino también para aplicarlo sobre la piel en casos de eczemas, sequedad, caída del cabello o heridas.

Aceite de Sésamo

Proviene del Medio Oriente e India. Se mantiene en buen estado mucho tiempo y es un gran reductor del colesterol puesto que es en lecitina.

Ver más sobre como elegir el aceite a la hora de cocinar -CLICK AQUI-

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